Con el implante dental se sustituye la raíz del diente con un perno metálico, normalmente de titanio, parecido a un tornillo para fijar la pieza perdida. Este diente artificial tiene la misma función que el diente real

El proceso de implantación se realiza en tres partes. En la primera el implante se coloca en el maxilar. Con posterioridad el hueso crece alrededor del implante sujetándolo, tal y como puede verse en la imagen derecha

A continuación, ponemos un pilar de cicatrización al cuerpo del implante.

Para finalizar se coloca el diente artificial atornillado al implante

Los implantes pueden sustituir una sola pieza como acabamos de ver o pueden utilizarse como pilares para una prótesis

Del mismo modo se puede colocar una prótesis sobre implantes, con la gran ventaja de quedarse fija y por tanto beneficia al soporte oseo

Algunos estudios sugieren que la colocación de implantes puede ser exitosa con injertos óseos. Debajo de las encías se pueden colocar sustitutos del hueso -artificial o natural-. Durante un periodo
de 6 a 12 semanas, estos materiales reemplazan el hueso perdido y pueden estimular el crecimiento de hueso nuevo.